viernes, 21 de noviembre de 2014

LAS EVALUACIONES INTERNACIONALES


   Una buena mañana, los telediarios abren con una noticia, escandalosa y deprimente, para variar: " Los niños españoles, a la cola en ..." Es una de las actividades preferidas de los medios de comunicación para elevar la autoestima de los españoles.
   Inmediatamente después, vemos la cara de varios políticos oportunistas que se atreven a opinar sobre un informe que, probablemente, no han leído siquiera.
   "La culpa del fracaso la tiene el gobierno central", claman unos partidos, en la oposición a nivel estatal, que no se ruborizan y reconocen que el fracaso también alcanza a la Comunidad Autónoma "tal" que, curiosamente, no esta gobernada por el partido que sustenta al gobierno central, sino por su propio partido. 
   Un par de días después, los políticos y los medios de comunicación, emulan el famoso soneto de Cervantes al túmulo de Felipe II en Sevilla: "Y luego, incontinente, caló el chapeo, requirió la espada, miró al soslayo, fuese y no hubo nada."
   Sin embargo, un ínfimo porcentaje de personas,entre las que me encuentro, no encuadradas en las Agencias y Organismos dedicados a estos asuntos, se descargan los datos de la web del INEE y empiezan a estudiar los datos.
   Si partimos de la base de que no existen diferencias significativas entre los individuos que han realizado las pruebas en los distintos países, cabe suponer que factores tales como los medios utilizados han influido en estos resultados.
   Enseguida nos vamos a la comparación de cifras tales como porcentaje del PIB dedicado a Educación, nº de profesores, horas de clase, días de vacaciones, ratio  ...
   Pero, sin negar su influencia, no nos aportan una explicación satisfactoria. Si empezamos a comparar datos por Comunidades Autónomas y tomamos como primer referente el nivel socio-económico-cultural de las familias en las que está integrado ese alumnado, tendremos un primer índicador. Ahora nos queda proponer las medidas correctoras. 
   Aquí entran en juego las inversiones en gratuidad de libros de texto, dotación de material didáctico, equipamiento de los centros, servicios y actividades complementarias (aula matinal, comedor, transporte, deporte escolar, actividades extraescolares, etc...).
   En el caso de Andalucía, podemos visitar la web de la Agencia de Evaluación Educativa, la AGAEVE, en cuya página de inicio podemos descargarnos el informe titulado "La educación en Andalucía" (Biblioteca-Síntesis de Informes-La Educación en Andalucía), que relaciona este tipo de factores, ... pero ... a pesar de todo, no parece que sean estos medios los únicos determinantes.
   Llegados a este punto, parece procedente hacer un "zoom atrás" para tener una visión panorámica. Y vemos que los resultados escolares deben verse influenciados por la actitud de la sociedad (entre la que se encuentran las personas que ejercen la tutoría legal del alumnado y la familia extensa), la Administración Educativa (entre la que se encuentra el profesorado, los servicios externos, los auxiliares, etc...) y el propio alumnadoY para no extenderme mucho, llega el momento de empezar a "pisar callos", 
   ¿La sociedad española valora realmente la educación? ¿Más que el fútbol, por ejemplo?. ¿Está dispuesta a exigir un Pacto de Estado que favorezca unas condiciones idóneas ?
    ¿Quien se encarga de enseñar a los padres, madres o tutores legales (en adelante madres, a secas, que son la mayoría) a ejercer el oficio de tutores. ¿Quien se encarga de supervisar ese actividad familiar? Echemos un vistazo y publiquemos nuestras impresiones y, sobre todo, propongamos medidas de mejora.
  La Administración Educativa ¿está dispuesta a evaluar seria y sistemáticamente todos los factores que intervienen en el proceso educativo y proponer soluciones? ¿Los partidos políticos están dispuestos a arrimar el hombro y colaborar, en lugar de descalificarlo todo? 
   ¿O continuamos culpando al profesorado?. Cada cual tiene que asumir su parte de la carga, el profesorado tambien, pero no únicamente.  Por citar sólo un ejemplo: En la Facultad de Educación de Cádiz, en el grado de Maestro, la asignatura "Tutoría Escolar" tiene asignado un semestre a lo largo de toda la carrera, es decir 6 créditos ECTS de los 240 que conforman el Grado (un crédito ECTS tiene una valoración de entre 25 y 30 horas de trabajo, o sea entre 150 y 180 horas.)
   Si pasamos a la selección, habría que estudiar si el actual sistema de oposiciones, que consiste, básicamente, en memorizar una serie de temas y exponerlos ante un tribunal, es el mejor sistema de selección de profesionales. A lo largo de mi vida profesional he conocido brillantes opositores que han resultado ser unos perfectos inútiles en un aula, mientras que auténticos maestros de la excelencia han sido despreciados por carecer de "años de servicio", por ejemplo.
    Si seguimos con la formación continua, el sistema de CEPs sin dinero y sin competencias, debería sonrojar al gobierno, andaluz en este caso.
   Pero, no toda la culpa es de la "alta" Administración. Podríamos seguir viendo lo que pasa en las aulas. ¿Como aprende nuestro alumnado? ¿Que metodología se utiliza?. No todo el profesorado es excelente, ni mucho menos. ¿Quien les supervisa la calidad de su trabajo? ¿Que mecanismos de control de calidad se aplican? ¿Quien les evalúa? ¿Les premia alguien si lo hacen bien? ¿Pasa algo si lo hacen mal? En fin ... tarea para toda una vida.
   
   




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