jueves, 11 de diciembre de 2014

PAÍS DE HIPÓCRITAS



   Hace varios días, leí una nota de prensa en la web de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía, en la que la Secretaria de Educación, Elía Rosa Maldonado, considera que la Universidad de Sevilla “desprecia el importante trabajo ” de los docentes que imparten las prácticas del Máster Universitario en Profesorado de Secundaria en los centros educativos públicos, al negarse a que tengan una compensación económica por su labor de tutoría."

   Instantáneamente, evoqué mis primeros años de trabajo como maestro de primaria, impartiendo clases de inglés en la recién estrenada EGB (1971) y la cantidad de alumnos de Magisterio del recien estrenado Plan de 1971, que venía a sustituir al cursado por mi (Plan de 1950), que solicitaban hacer las prácticas en mi centro. Todos nos esforzábamos en dar lo mejor de nosotros para que aquellos estudiantes, que poco despues serían nuestros compañeros, aprendieran en la práctica lo que es la vida en el aula.

   Por cierto, por aquel entonces, y eso que estábamos en una Dictadura Militar, las hijos e hijas, como hay que decir ahora, de los maestros, y no se si de algún cuerpo funcionarial mas, estaban exentos de pagar las tasas universitarias. Todos entendíamos que aquello era un "intercambio". Yo tutorizo estudiantes y tu no me cobras las tasas cuando le toque a mi hijo.

   Desafortunadamente, cuando mis hijas, que hoy superan la treintena, fueron a la universidad, me encontré con la desagradable sorpresa de que las universidades habían "roto" ese "contrato" unilateralmente. 

   Yo, en esa época, militaba en un cargo de cierta relevancia, en un sindicato profesional de docentes y me impliqué en una campaña de divulgación que provocó que muchos docentes se negaran a tutorizar alumnado de Magisterio, como medida de presión y de protesta.

   Las universidades aguantaron el tipo y la Consejería se inventó una especie de ayuda social para reintegrar el importe de las matriculas ... para aquellos que no superarán un cierto nivel de ingresos. En la práctica, mas o menos, los conserjes y las limpiadoras, ( con todos mis respetos a tan dignas profesiones).

   Poco después se empezó una guerra, en la que la Consejería y las universidades, no se si de acuerdo o no, actuaban en la misma línea, de forma que unas veces porque el estudiante era hijo/a de algún maestro del centro o de la localidad, otras porque se sacaron de la chistera un papelito que valía para los sexenios, otras por la vanidad de nombrarte "centro colaborador de prácticas" ( esto no lo he entendido nunca), ... el caso es que los estudiantes iban logrando colocarse en los centros. 

   Tuve ocasión de ver estudiantes nacidos en Villamartin, que estudiaban en las Universidades de Huelva, Sevilla, Cádiz, Granada, ...  y , me mantuve firme hasta mi jubilación. No volví a tutorizar a ninguno más. Era una cuestión de principios, hoy tan en boga.

   Esta mañana, oyendo Radio Nacional, han retransmitido una breve intervención en el Parlamento de Andalucía, en la que el Consejero (creo que es maestro) ha dicho una obviedad, aunque el tema no son las prácticas de magisterio sino un Master en Educación que se completa con unas prácticas en Institutos. Concretamente ha dicho algo, que yo he oído muchas veces en mi pueblo: "quien manda trabajar, manda pagar."

   La portavoz del PP, no se su nombre, ha estado sublime. Ha acusado al Consejero, al que se puede acusar de miles de cosas, de "provocar" que las universidades elijan centros privados o concertados para hacer las prácticas. ¿Eso que quiere decir? No me puedo creer que el PP haya salido en defensa de la Educación Pública. O es que ha querido decir que eso ... para la Pública. En los negocios en los que no se gana, lo más probable es que se pierda. Y la privada no es una ONG.

   El Consejero ha recordado que los estudiantes del Máster pagan tanto las clases teóricas como las prácticas, por lo que no es de recibo querer ahorrarse estas últimas esgrimiendo razones de "dudosa legalidad". Yo añado algo más.
Si es dudosa, se consulta y se sale de la duda. 

   Y añado, para que se traslade a la lumbrera de la Hispalense que se puede ahorrar lo del carnet de la biblioteca como compensación ( no se puede tener mas caradura) porque, por ley, los docentes tienen libre acceso a las bibliotecas y museos públicos con su carnet profesional. Creo que debería agregar, al menos, el carnet de voluntario sin sueldo, para trabajar como cuidador de los nenes del profesorado y del alumnado de la universidad. Seguro que mas de uno picaba y se apuntaba a cambio, naturalmente, de un papel en el que se ponga en letras muy grandes UNIVERSIDAD HISPALENSE.

   Para finalizar el asunto, me gustaría que mis antiguos compañeros de profesión docente, en todos los niveles "no universitarios" (que manda huevos la denominación, pero esto será tema para otro comentario) recordase que la participación en el programa es VOLUNTARIA y que hagan un supremo esfuerzo por dignificar su profesión, en algo que esta en su mano y NO TRABAJAR SIN COBRAR. Eso sólo lo hacía la costurera de Campillos que, ademas de no cobrar, ponía el hilo.

   Si quiere recrearse pulse aquí : http://www.juntadeandalucia.es/educacion/educacion/nav/contenido.jsp?pag=/Contenidos/GabinetePrensa/Notas_de_prensa/2014/12_Diciembre/nota_prensa_091214_MasterSecundaria&vismenu=0,0,1,1,1,1,0,0,0


1 comentario:

  1. Hola Manuel.

    Antes de nada, felicitarte por tu blog. Ameno, interesante, comprometido... reflejo de tu personalidad. Recibe mi enhorabuena.

    Sobre lo que comentas en este post... Me he sentido tan identificado que no puedo dejar pasar la ocasión para comentar mi experiencias personal.

    Yo soy de aquellos hijos de maestros que pudieron cursar gratuitamente el primer curso de la diplomatura de magisterio, para, en el segundo y tercer curso, tener que pagarse las tasas religiosamente.

    Recuerdo que, tras aprobar la carrera, me llamaron desde un colegio concertado porque estaban interesados en que yo diera clases allí, lo cual hice durante dos cursos, en los cuales tuve que tutorizar a más de 25 alumnos/as, ya que en la pública hubo una negativa general.

    Tras pasar esos dos años, aprobé mis oposiciones, ingresando con mucho honor en la escuela pública, de la cual me siento parte importante y a la cual espero poder ayudar a ser un referente en nuestro país. Y desde entonces no he tutorizado a ningún alumno en prácticas, hasta tanto en cuento se resuelva bien esta situación.

    Manuel, que no puedo estar más de acuerdo contigo. Esto hay que mejorarlo, y desde las asociaciones que están relacionadas, se debe hacer un esfuerzo grande para paliar esta situación.

    Recibe de nuevo mi enhorabuena y mi consideración más distinguida. Un abrazo.

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