sábado, 31 de octubre de 2015

LA BRECHA DE GÉNERO Y EL NUEVO MODELO DE MERCADO LABORAL EN EL MUNDO TECNOLÓGICO




    En la unidad 4 de MoocBot me invitan a reflexionar sobre lo que un plan de pensamiento computacional en mi comunidad educativa puede aportar para solucionar la brecha de género en el mundo de la tecnología y para el desarrollo de un nuevo modelo de mercado laboral.
    Empiezo a reflexionar sobre el tema de la brecha de género  y el primer pensamiento que se forma en mi cerebro es: Otra vez confiamos a la Educación la responsabilidad de arreglar los problemas de nuestra sociedad. y, a continuación, pienso: Y otra vez seguiremos menospreciando la tarea de los educadores.
    Me paro a pensar detenidamente sobre el primer tema: La brecha de género. Es decir, la poca presencia femenina en este mundo. Bien. Veamos nuestro contexto. Repasemos las condiciones para detectar la causa de tan poca presencia femenina.
    ¿Falta de vocación? ¿Prohibición de estudiar estas áreas de conocimiento? ¿Dificultades físicas o intelectuales? Bueno, vamos a tirarnos a la piscina.
    Una niña, desde que nace, permanece mucho mas tiempo con su madre que con su padre. Al menos en lo que yo he conocido hasta hace poco, porque recientemente empiezo a ver a padres paseando bebés o dándoles de comer, etc ... sin que les pase nada (ni a bebés ni a padres) Pronto, quizás demasiado pronto, empieza a ir a las Escuelas Infantiles, en las que, por cierto, habitan una abrumadora mayoría de maestras (más del 90%). Durante la escolaridad obligatoria, tanto en Primaria como en ESO, la presencia de mujeres docentes sigue siendo abrumadoramente mayoritaria. No conozco ninguna norma que prohíba o ponga alguna traba para que un alumno o una alumna elija la modalidad de Bachillerato, el Ciclo Formativo, o la carrera universitaria que desee cursar, que se base en el género. Luego descarto la primera posibilidad. 
    Por otra parte, no me consta que estas áreas exijan preparación física especial, aunque en los casos en que se pide ( fuerzas armadas, policia, etc...) se aprecia presencia femenina. Podremos discrepar en el cómo, pero no podemos negar su presencia. 
    Sólo nos queda la ¿falta de vocación? ¿Dificultades intelectuales? Bueno. No creo que haya más falta de vocación entre las niñas que entre los niños. Y si las hubiera, está en manos de las propias mujeres remediarlo, porque el sistema educativo esta en manos femeninas.
   Tampoco creo que se deba a dificultades intelectuales, aunque alguien podría sugerir una predisposición masculina a la técnica. Y aquí entramos en el apasionante campo de la neuroeducación.
    Es necesario trabajar para reducir esa brecha, por nuestro propio interés. Todos los seres humanos son iguales en derechos, o deberían serlo, pero no son iguales en gustos, aficiones, predisposición, motivación ... y el mundo femenino, si admitimos que es distinto al masculino, podría completar la otra mitad de lo que falta, podría aportar sus puntos de vista, diferentes, pero no por eso menos interesantes o eficaces.

    En cuanto a la segunda propuesta, la sustitución de personas por pensamiento computacional y máquinas, y su impacto en el mercado laboral, es evidente que afecta tanto a mujeres como a hombres. Pero esto no es nada nuevo. En España, concretamente, las personas que han vivido la segunda mitad del siglo XX, como es mi caso, han asistido a una revolución silenciosa pero imparable que, primero, se vió como un alivio, porque al realizar las tareas más penosas, libraba a los humanos de su ejecución.
    Y silenciosamente ha ido penetrando en los hogares. Lavadoras, secadoras, lavavajillas, microondas, frigoríficos, aspiradoras, etc... han eliminado la mayoría del esfuerzo físico en las tareas domésticas. Los tractores, arados, trilladoras, cosechadoras, empacadoras, camiones con tolvas, remolques, etc... han hecho lo propio en el sector agrícola. Las cadenas de montaje primero y las cadenas robotizadas, después, han ido haciendo innecesaria la presencia humana en los trabajos puramente repetitivos.
   Los porteros automáticos, las alarmas, la videovigilancia, los ordenadores, el correo electrónico, etc ... están haciendo posible la desaparición de conserjes, bedeles y ordenanzas. En fin, así podríamos seguir "ad infinitum".
    En mi juventud, en los años 70,  asistía con asombro a las discusiones, manifestaciones y protestas que protagonizaban los miembros del PTA (Partido de los Trabajadores de Andalucía) y su sindicato, el SOC (Sindicato de Obreros del Campo), cuando pretendían evitar la entrada de cosechadoras en los campos de trigo porque, argumentaban, eliminaba los puestos de trabajo de los jornaleros. Perdieron la batalla, como la perderá quien se empecine en ir contra el progreso. Y el progreso, aquí y ahora, se entiende como el abaratamiento de la mano de obra.
    Llevo muchos años escuchando frases del tipo: las máquinas no reclaman vacaciones, su absentismo laboral se reduce al tiempo de reparación de las averias, si se producen, siempre están de buen humor, etc... Y la sociedad en la que vivimos va por ahí.
    Los seres humanos no podemos quedarnos a la altura de las máquinas. Es bueno que inventemos máquinas que nos sustituyan en el trabajo ... para vivir más descansadamente y para trabajar más creativamente diseñando máquinas que hagan lo que no pueden hacer ... todavía.
    Y me quedo aquí. Es posible que durante el resto de mi existencia siga siendo así, en cuyo caso, dejo para mis descendientes la posibilidad de encontrarse en un mundo en el que las máquinas hagan todo el trabajo por nosotros.


         

ROBÓTICA Y PROGRAMACIÓN EDUCATIVAS. TERCER RETO




    Continuando con el MOOC de Robótica y Programación Educativa que vengo realizando en el INTEF, hoy toca publicar mi tercer reto. Esta vez, en equipo. Han Intervenido mi hija, que es Diplomada en Turismo y mi nieta, que es mi alegría.
    



miércoles, 21 de octubre de 2015

CURSO COMPETENCIA DIGITAL DOCENTE



    El próximo 12 de Noviembre, tendrá lugar la primera sesión del Curso semipresencial, titulado Competencia Digital Docente (B1), organizado por el Centro de Profesores de Villamartín y tutorizado e impartido por mi.
    El plazo de inscripción finaliza el 10 de Noviembre. Para consultar e inscribirse, pulsar aquí

miércoles, 14 de octubre de 2015

SEGUNDO RETO Y REFLEXIONES SOBRE PROGRAMACIÓN EDUCATIVA




      Creo que la robótica y la programación educativas deben  entrar en las aulas, pero no de cualquier forma. Personalmente creo que la programación educativa, o sea la comunicación entre humanos y robots, debería comenzarse en Primaria, al tiempo que se empieza a establecer la comunicación humano-humano. En infantil, sin embargo, debería ir haciendose hincapie en la existencia de estas máquinas. Hacerlas notar, fijarse como funcionan, que hacen, para qué sirven, es una buena manera de ir preparando el terreno.
    Centrándonos en la etapa de primaria y secundaria el campo que se abre es enorme. Reflexionar sobre robótica con los alumnos, entender los muchos aparatos que nos rodean en la vida cotidiana que se sirven de autómatas, robots etc… nos abre un mundo de nuevas posibilidades para aplicar en el aula, desde crear nuestros propios robots, programarlos, idear y diseñar, hasta resolver cuestiones o problemas de otras materias utilizando la robótica y programación. 

sábado, 10 de octubre de 2015

PRIMER RETO ROBÓTICO




   Inscrito en el MOOC del INTEF titulado "Cómo introducir la programación  y la robótica educativa en todas las materias", finalizo la primera unidad con el primer reto. Nada menos que construir un robot. El reto se realiza a 4 niveles de competencia. Dada mi nula formación robótica elijo la mas baja: Noobot. El reto es hacer un robot ... de papel. Suspiro aliviado.
   
   Después de navegar un rato por los sitios recomendados en el curso , aterrizo en http://www.instructables.com/y, despues de bichear un rato, me decido por Paperbot http://www.instructables.com/id/Paperbot-Paper-Robot-to-Print-Out-and-Make/?ALLSTEPS 

   Imprimo el archivo PDF y me pongo a recortar las piezas. Mientras lo hago, me vienen a la cabeza imágenes de la Escuela de Magisterio cuando yo estudiaba allí. Concretamente de la clase de "Trabajos Manuales", una de las asignaturas del Plan de Estudios de 1950, a cuya última promoción pertenecía mi grupo.

   Recuerdo que, entonces, la plastilina era algo novedoso y uno de los trabajos que había que presentar para la evaluación del primer trimestre era un mapa, "interactivo", diríamos hoy. Entonces no conocíamos esa palabra. Consistía en pegar un mapa, en mi caso de España, sobre un panel fino de madera y agujerar en el lugar de cada capital de provincia. Al lado del mapa, se colocaba la lista de las capitales de provincia. Un remache tapaba los agujeros, tanto del mapa como de la lista. Por detrás, se unía los remaches correspondientes con un cable. Una pila y un timbre cerraban el circuito, que sonaba si acertabas.

   
 Vuelto a la realidad, termino de recortar las piezas y, mientras voy fileteando (operación típica de la marroquinería de la zona, que consiste en doblar los filos para pegarlos ) para armar el muñeco, empiezo a comparar la formación recibida en aquella y el papel del maestro en la actualidad. Bueno, debería decir de la maestra, porque en esta profesión se está compensando el desequilibrio de genero que se produce en otras.

 Me doy cuenta de que mi habilidad manual ha mermado y pienso que no es sólo por la edad sino por la falta de práctica. Es un punto a considerar. Me apunto la idea para reflexionar sobre ella. ¿Es bueno mantener una habilidad manual aceptable hoy en día? ¿o ya nos apañamos con sustituir una pieza dañada por otra nueva?

Bueno, para finalizar esta entrada, tengo que decir que aunque he bautizado a este robot como Minicurri en honor al apelativo cariñoso con el que llamo a mi nieta, me voy a pasar por Carrefour y le voy a comprar un robot de juguete para que practique ahora, que acaba de empezar segundo ciclo de Educación Infantil. 
Y si la seño me "ficha" como abuelo colaborador, ya tengo tema para lucirme.














UTILIZAR LA ROBÓTICA EN EL AULA





   En primer lugar, seamos humildes y sinceros y reconozcamos que no somos tan "dueños" de la puerta de nuestra clase como nos dicen en numerosas ocasiones. A veces, actuaremos como profetas y tendremos que convencer a Administración, padres, alumnado, y sociedad, en general, de la bondad de nuestro planteamiento y, en el extremo opuesto, nos veremos abocados a introducir cambios, casi a la fuerza.

   En cualquier caso, la robótica no está llamando a la puerta de nuestras aulas. Entra y sale como Pedro por su casa, acompañando a cada niño/a, a cada padre/madre o a cada compañero/a. Hace mucho tiempo existía una asignatura llamada "trabajos manuales". Eso es, hoy en día, la robótica.

   En la cocina de mi casa, hay un fregadero de dos senos y un lavavajillas, un horno convencional, debajo de la cocina, que tiene dos quemadores de butano y otros dos de vitrocerámica y justo al lado, en una torre se apilan un frigorífico y un microondas.

   Algo parecido esta ocurriendo en el cole. Unos prefieren el fregadero y otros el lavavajillas. Los primeros son más baratos y más sanos. Los segundos son más cómodos y, posiblemente, frieguen mejor, aunque contaminan mas, encima. Y cuando se va la luz ¿que?
   
   Lo mismo podríamos decir de los quemadores de butano/vitrocerámica, de los termos de butano/electricidad. Sin embargo, nadie cuestiona ya el frigorífico ni la lavadora.

   En el cole pasa lo mismo. Ya nadie cuestiona, prácticamente, el uso de la tecnología, sin apellidos. Ahora hay que empezar a pensar en otra cosa también.

   Ya estamos en la cocina. ¿Que hacemos de comer?






viernes, 9 de octubre de 2015

¿ROBÓTICA EN EDUCACIÓN?


  
   ¡Uff! Esta expresión resume la primera reacción de un alto porcentaje de docentes, entre los que me incluyo, a la hora de abordar este tema. ¿Y por qué reacciono así? Quizás por los estereotipos que he ido almacenando en mi cabeza a lo largo del tiempo. Me vienen imágenes de Mazinger Z, de mi niñez, de OVNIS, de Ingenieros con batas blancas medio locos,… algo fuera de mi alcance. Y, encima, sumando un estereotipo más, remato diciendo: Es que yo soy de letras.

   Y dicho esto… no me quedo tranquilo porque me resisto a perder algo que tengo desde que nací: curiosidad. Y digo: Voy a bichear un poco. A ver qué es esta moda. Le pregunto a San Google y, en la primera página, de la que casi nadie pasa, me recomienda un programa de TVE, La 2, titulado La robótica en la educación.

   Durante unos 25 minutos, veo y escucho a 4 mujeres que me van dejando alucinado. Marta Reina, una maestra de infantil, entre otras competencias laborales, rompe el fuego diciendo una obviedad: La robótica forma parte de la vida de nuestros alumnos y es importante que aprovechemos su enorme potencial educativo.

   La propuesta es integrar la robótica de manera transversal en todas las áreas del currículo. Que los robots nos sirvan como lo que son, herramientas, para acceder a los contenidos de las áreas. Nos pueden ayudar, y mucho, a crear entornos de aprendizaje interactivos.

   A través de la robótica y la programación, del pensamiento computacional, nos enfrentamos a algo tan básico como es la solución de problemas de la forma más eficaz, organizando los datos que tenemos de manera lógica para llegar a una solución. Esto nos lleva después al análisis más exhaustivo de la solución, intentando optimizarla intentando que esta nos ocupe menos recursos, es decir, hacerla más eficiente.

   El uso de la robótica educativa nos ayudará a trabajar la competencia matemática, el tratamiento de la información y la autonomía personal de una manera más agradable y accesible para nuestro alumnado. Con ello añadiremos otro interesante concepto: la gamificación.

   Para prosperar en el mundo actual, el pensamiento computacional tiene que ser una parte fundamental de la forma de pensar y entender el mundo.

   Pensamiento computacional significa pensar algorítmicamente y con la capacidad de aplicar los conceptos matemáticos tales como la inducción para desarrollar soluciones más eficientes, justas y seguras. Pensamiento computacional significa entender las consecuencias de la escala, no sólo por razones de eficiencia, sino también por razones económicas y sociales.