sábado, 30 de julio de 2016

Estilos de aprendizaje y ABP




   Un aula, en muchos centros de enseñanza, se parece bastante a una fabrica. Suele estar perfectamente organizada para la fabricación en serie: Los pupitres, simulación de los puestos de trabajo, perfectamente alineados, con pasillos entre ellos, nos evocan filas de máquinas de coser.

   Todos reciben las mismas instrucciones desde el control central, hacia el que están orientados, todos realizan las mismas operaciones y tareas y todos pasan el mismo control de calidad (los aprobados pasan al almacén y los defectuosos o suspensos se quedan en otro lugar para ser revisados y arreglados).

   No hace falta seguir con el símil para darnos cuenta que dado que una camisa, por seguir con el ejemplo, no es comparable a una persona, el tratamiento a recibir tampoco puede ser el mismo. Es como si cada operario tuviera su propia manera de fabricar la camisa y, desde luego, los modelos resultantes tampoco tienen que ser idénticos.

   Esto es así porque existen diferentes estilos de aprendizaje. Cada estudiante utiliza sus propios métodos para aprender en función de sus gustos.

   Existen diferentes modelos y teorías sobre los distintos estilos de aprendizaje. Uno de los más populares es el Modelo de las Inteligencias Múltiples del neuropsicólogo norteamericano Howard Gardner.

   Según el análisis de los diferentes tipos de inteligencias todos somos capaces de conocer el mundo a través del lenguaje, del análisis lógico-matemático, de la representación espacial, del pensamiento musical, del uso del cuerpo para resolver problemas o hacer cosas, de una comprensión de los demás individuos y de una comprensión de nosotros mismos.

   Donde los individuos se diferencian es en la intensidad de estas inteligencias y en las formas en que recurren a esas mismas inteligencias y se las combina para llevar a cabo diferentes labores para solucionar problemas diversos y progresar en distintos ámbitos.

   Gardner estudió la amplia variedad de habilidades que poseen los seres humanos y propuso un agrupamiento de las mismas en categorías o “inteligencias”:

  • La Inteligencia lingüística. 
  • La inteligencia lógico matemática. 
  • La inteligencia espacial o visual. 
  • La inteligencia musical 
  • La inteligencia corporal-cinestésica 
  • La inteligencia interpersonal 
  • La inteligencia intrapersonal 
  • La inteligencia naturalista 
   La teoría de las inteligencias múltiples ha revolucionado la pedagogía en el mundo entero, que desde hace 15 años plantea la existencia de ocho inteligencias, a las cuales se podría sumar una novena según planteó el Ph.D. Branton Shearer en un encuentro con pedagogos y docentes de la Universidad de Playa Ancha.
   Esta descripción del catálogo de habilidades humanas para el aprendizaje, se completa con el modelo de estilos de aprendizaje, elaborado por Kolb, que afirma que, para aprender algo, debemos trabajar o procesar la información que recibimos. Kolb dice que, por un lado, podemos partir:
  • De una experiencia directa y concreta: alumno activo
  • o bien de una experiencia abstracta, que es la que tenemos cuando leemos acerca de algo o cuando alguien nos lo cuenta: alumno teórico
Las experiencias que tengamos, concretas o abstractas, se transforman en conocimiento cuando las elaboramos de alguna de estas dos formas:
  • Reflexionando y pensando sobre ellas: alumno reflexivo
  • Experimentando de forma activa con la información recibida: alumno pragmático. 
Según el modelo de Kolb un aprendizaje óptimo es el resultado de trabajar la
información en cuatro fases:

   En la práctica, la mayoría de nosotros tendemos a especializarnos en una, o como mucho en dos, de esas cuatro fases, por lo que se pueden diferenciar cuatro tipos de alumnos, dependiendo de la fase en la que prefieran trabajar.


   Por otra parte, y con caracter previo, existe un factor clave, para que se pro-duzca el aprendizaje: La motivación, es decir, la predisposición a aprender.

   A la vista de todo lo expuesto anteriormente, es evidente que nuestro "modelo fabril" sólo beneficia a un tipo concreto de alumnado y penaliza, en mayor o menor medida, a los demás.

   Por tanto, deberíamos conocer los estilos predominantes en nuestro grupo de alumnado, a la hora de programar los aprendizajes para así, ofrecer motivaciones adecuadas a cada uno.

   Para motivar a los activos, debemos involucrarlos en la realización de aquellas actividades a corto plazo que necesiten resultados concretos, resolver situaciones problemáticas exigentes, representar roles, intervenir activamente, intentar cosas diferentes, vivir nuevas experiencias y oportunidades ...

   En cambio, para motivar a los reflexivos, debemos darles tiempo para que conversen entre ellos, reflexionen e intercambien opiniones con otros, investiguen con detenimiento, analicen los datos disponibles, pensando antes de actuar.

   Para motivar a nuestros estudiantes teóricos, podemos sugerirles que elaboren sus propias explicaciones sobre un tema, que exploren metódicamente las relaciones entre ideas y situaciones, que cuestionen, que puedan participar en situaciones complejas.

   Los alumnos pragmáticos aprenden mejor con actividades que relacionen la teoría y la práctica, cuando tienen la posibilidad de poner en práctica inmediata-mente lo que han aprendido.

   Finalmente, nos queda decidir el contexto en el que colocaremos a nuestro grupo y sobre el que planearemos nuestra estrategia. Uno de los contextos que nos ofrece mas posibilidades es el denominado ABP.

   El Aprendizaje basado en Proyectos es una herramienta completísima para motivar a nuestros estudiantes, pues les da la posibilidad de involucrarse en su aprendizaje de diferentes maneras. Su función principal es activar el aprendizaje de habilidades y contenidos a través de una enseñanza socializada.

   Un enfoque de enseñanza-aprendizaje basado en proyectos, construye sobre las fortalezas individuales de los estudiantes y les permite explorar sus áreas de interés dentro del marco curricular. Fomenta el aprendizaje profundo y la autonomía mediante el uso de la tecnología para ayudarlos a involucrarse en cuestiones y preguntas relacionadas con sus vidas.

   Esta metodología permite que, a través de un trabajo transversal, se puedan integrar diferentes áreas del conocimiento y ciclos formativos.

   Su característica más significativo, es que no solo se aprenden contenidos académicos sino que se promueve el desarrollo de competencias como la comunicación, el trabajo en equipo, la innovación y el espíritu emprendedor.

   La creciente popularidad del ABP puede provocar muchas diferencias en la calidad del diseño de los proyectos y de la aplicación de estos en el aula. Bien desarrollado, el aprendizaje por proyectos garantiza grandes resultados. Pero, si esta metodología no es aplicada correctamente, los problemas de los docentes y los alumnos no harán sino aumentar.
   En primer lugar, encontraremos montones de tareas, actividades y propuestas de aula etiquetadas como proyectos pero que no lo serán realmente. Como consecuencia, el aprendizaje de los alumnos se resentirá.
   Al mismo tiempo, aparecerán experiencias de proyectos de aula que fracasarán por ser desarrollados por docentes sin preparación. Las consecuencias de estos fracasos serán la frustración de docentes y alumnos, la pérdida de tiempo y recursos y sobre todo el rechazo de la metodología de trabajo por proyectos.

   Si esto ocurre, el aprendizaje por proyectos corre el riesgo de convertirse en otra moda pedagógica más, que desaparezca rápidamente y de la que solo queda un vago recuerdo.


   El trabajo con ABP implica una diferencia del rol usual de profesor. Más que ser un experto de contenido que ofrece información, el profesor es un facilitador o tutor, responsable de guiar a los estudiantes a identificar los temas clave en cada caso y encontrar formas de aprender esas áreas con suficiente amplitud y profundidad.

   El tutor es un educador que conduce las tareas de un equipo para que éste pueda cumplir con éxito con los objetivos de un programa de enseñanza. En este proceso, el tutor debe cumplir determinadas funciones y es responsable ante el programa  del cumpimiento satisfactorio de ellas. 
   Estas responsabilidades requieren habilidades relevantes para los principios y práctica del ABP, la dinámica del grupo, la evaluación del aprendizaje del estudiante, el uso de recursos de aprendizaje y habiliddades de administración

miércoles, 20 de julio de 2016

Diseño de proyectos educativos innovadores con TIC

   


   Empiezo un nuevo MOOC, esta vez desde Miriada X, impartido por la Universidad Tecnológica Nacional de Argentina y más concretamente, desde el Instituto Nacional Superior del Profesorado Técnico. Concretamente se titula "Diseño de Proyectos Educativos Innovadores con TIC" y espero que sea muy útil.
   He decidido mantener este blog para realizar los ejercicios en lugar de crear uno nuevo ex-profeso, con el fin de no aumentar el número de blogs que llevo por delante.